Industria vitivinícola

La colaboración entre MARTEC, S.A. y RIOJA ALTA, S.A. conocida por la calidad de sus vinos y con más de 100 años de experiencia, hizo posible el desarrollo de un completo proceso de trasiega totalmente innovador.

Los objetivos trazados fueron totalmente superados:

  • Mejorar la productividad
  • Mejorar la calidad
  • Mejorar la seguridad

Máquina robotizada de lavado y desinfección de barricas

La crianza y vinificación de vinos en recipientes de madera de roble es un método tradicional reservado a productos de alta gama.

Un proceso de este tipo mejora la calidad del vino si está perfectamente controlado.

La naturaleza de la madera y especialmente su microporosidad dificulta la limpieza y desinfección de las barricas. Ello facilita la conservación y el desarrollo de microorganismos en las paredes de los recipientes de madera, y consecuentemente aumenta el riesgo de alteración microbiológica del vino.

El prolongado tiempo de estancia del vino en barrica es un factor que complica el mantenimiento y aumenta la probabilidad de desviaciones no deseadas.

En consecuencia, la higiene de las barricas constituye un punto clave en el control de la calidad de los vinos.

Tradicionalmente se viene utilizando el dióxido de azufre como elemento inhibidor y conservante del vino y de la barrica. Sin embargo, ello provoca una acumulación de sulfatos que, al prolongarse en el tiempo, pueden ir pasando al vino rebajando su Ph, sobre todo en aquellos caldos que tienen tendencia a una mayor acidez.

Actualmente, hay una clara tendencia a reducir el uso del SO2 en los procesos de vinificación, sin embargo no es tarea fácil.

Aunque existen diferentes métodos para la limpieza y desinfección de los recipientes de madera, el desarrollado por MARTEC está basado en la utilización de agua caliente a alta temperatura y presión, para el lavado y el vapor saturado a baja temperatura y presión para la desinfección.

Con ello se logra:

  • Evitar la alteración de las propiedades de la madera
  • Una limpieza eficaz como paso previo a la desinfección
  • Una desinfección térmica eficaz, llegando a alcanzar más de 55º en profundidad de 5 mm. en la duela durante más de 2 minutos
  • Una instalación segura para un solo operador que controla la instalación
  • La eliminación de la aportación de SO2 como consecuencia de la perfecta desinfección